¿Qué
es la piratería?

La piratería
es la actividad que desarrollan los piratas. En su sentido original, un pirata era
un delincuente que abordaba embarcaciones en altamar para quedarse con sus
riquezas. Por ejemplo: “La piratería era una de las principales
preocupaciones de la Corona
española”, “El virrey dedicó grandes
esfuerzos a luchar contra la piratería que se desarrollaba cerca de sus costas”, “El imperio avaló la piratería, que le permitía incrementar sus tesoros por una vía ilícita”.
Siglos atrás la piratería tuvo un lugar en el mundo donde se concentró y donde
estaba al orden del día. Nos estamos refiriendo al Caribe. Y es que los piratas
encontraron en las aguas de este mar el escenario perfecto para asaltar navíos
y llenar sus arcas. ¿Por qué? Porque allí
había un importante trasiego de embarcaciones que partían del Nuevo Mundo
cargadas de todo tipo de metales preciosos, entre otros artículos, y que se
dirigían a Europa.
Es importante saber que dentro de este
tipo de piratas se encontraban también los corsarios. Estos eran piratas
totalmente independientes, que eran contratados para formar parte de la
tripulación de barcos privados y así junto al resto poder asaltar las
embarcaciones de países enemigos.
En la actualidad, la noción de piratería
y lo que entendemos por pirata cambió. Se considera que la piratería consiste
en falsificar
un producto,
comercializando copias ilegales. También puede tratarse de la comercialización
(o difusión) no permitida de obras intelectuales, como películas, discos de
música, etc. Pirata, por su parte, es el adjetivo que se le aplica a estas
copias: “La piratería está destruyendo a la
industria musical”, “Metallica fue una de las bandas de rock
que más se opuso a la piratería”, “En mi casa no apoyamos
la piratería: sólo compramos DVDs originales”.
Puede decirse que la piratería, en su
acepción actual, consiste en una violación de los derechos de autor
a partir de una utilización no avalada por el creador de obras que están
protegidas por la ley.
España es uno de los países donde más
piratería existe y donde, por tanto, más están la justicia y los distintos
gobiernos intentando tomar medidas para poder acabar con la misma. En concreto,
en el año 2014 las cifras de la llamada piratería digital han sido muy
elevadas: 4.455 millones de contenidos digitales. Esto supone que en esos doce
meses sólo el 40% de los accesos a los contenidos de tipo digital fueron
legales.
Los libros, las películas, los álbumes
discográficos, los videojuegos e incluso las series de televisión son los
productos que más demanda tienen en el ámbito de la piratería. Y sobre ellos se
están tomando medidas. En concreto, para poder conseguir evitar la citada piratería
se está procediendo tanto a cerrar espacios webs como a imponer sanciones mucho
más contundentes.
Por las características de Internet, definir qué es la piratería y
determinar quién son sus responsables, resulta muy difícil. De acuerdo a
ciertas perspectivas, todo aquel que descarga una obra sin pagar por los
derechos correspondientes está incurriendo en la piratería. Otros puntos de
vista, en cambio, sostienen que el usuario que sólo descarga un producto y no
lucra con él, no tiene responsabilidad en la piratería.
Piratería musical
La piratería musical es la descarga ilegal de música generalmente gratis o más barato. ¿Cómo se expande la piratería musical?
Compartir la música con
amigos
Uno de los métodos más comunes de
piratería es la grabación de cintas o CDS para nuestros amigos. Compartir música
es un verdadero placer, y solemos preferir hacerlo por el método más económico,
es decir grabando, más que comprando otra copia. Es como si una vez que hemos
comprado una grabación, creemos que tenemos el derecho de hacer copias y
distribuirlas a quien quiera. Es porque, muchas veces, la música es una cosa
social. Nos recuerda nuestros aconteciementos especiales y nuestros amigos.
También, las letras de las canciones, y el estilo y el género de música son
símbolos de nuestra identidad social. Compartir música es compartir filosofías,
sueños e historias.
Compartir la música con
desconocidos por Internet
Gracias a Internet hay un segundo método
más impersonal de compartir grabaciones. Hoy en día hay servicios que sirven
como agencias matrimoniales, pero para los que quieren compartir la música más
que el amor. Estos servicios permiten que un usuario pueda tener acceso a la
discografía de cada usuario que acceda al sistema.
Las empresas de música dicen que esta
forma de piratería reduce sus ventas. Depende si los que descargan música la
hubieran comprado en vez de descargarla. Es poco probable que hubieran comprado
música en vez de descargarla. La gente suele descargar música de Internet para
probarla o para aumentar su colección personal, pero no para ahorrar dinero.
Significa que descargar de Internet,
aunque es ilegal, ha permitido que la gente conozca más música de la que
hubiera conocido sin Internet. Incluso, es probable que descargar de Internet
estimule el interés de cierta gente en ciertos grupos. Si a alguien le gusta un
grupo que ha escuchado por Internet, es más probable que vaya a comprar el CD,
o que vaya al concierto. Puede que, descargar por Internet que es como una
nueva forma de escuchar la radio, ayude aumentar el interés en el consumismo de
la música. Puede que al descargar música por Internet como nueva forma de escuchar
la radio, sea una ayude para aumentar el interés en el consumo de música.
Al reducir los gastos de distribución
Internet abre un mundo de música que anteriormente, estaba coartado por los que
controlaban las estaciones de radio, los programas de televisión y los redes de
distribución. Al diversificar el mercado, Internet ha permitido que la gente
tenga más opciones, y que se reduzca la capacidad de una empresa o un grupo
para tener el control.
Grabar para revender y
hacer dinero
Hay un tercer tipo de piratería que es
grabar para revender. El coste de un CD grabado por un pirata es, por supuesto,
menos que el mismo grabado por la empresa, por que el pirata no tiene que pagar
los costes o/ni de autor. Así pueden vender más barato los CDS que las
compañías discográficas.
En España, los vendedores piratas se sitúan
alrededor de las tiendas de música, reduciendo el número de clientes de las
tiendas y reduciendo sus ingresos. Según Carlos Infante de la revista Filomúsica 'resulta que la industria
musical ha perdido miles de puestos de trabajo'.
El éxito de la piratería musical causa problemas más allá de la industria musical. Comprar un CD pirata ayuda a las mafias y sus actividades las cuales no son tan inocentes como grabar CDS. Más allá, los vendedores de CDS piratas suelen ser más preactivos. No esperan que compres un CD sino que se acercan a ti para ver si te interesa comprar su música. A mucha gente le molestan.
Opinión:
Creemos que a nadie le gusta que después de mucho trabajo para escribir un libro, hacer un disco o lo que sea. La gente se lo pueda descargar gratis o por menos dinero. Pero realmente la culpa no la tiene el que la descarga si no el que hace esto (ilegalmente) se pueda descargar.