viernes, 11 de marzo de 2016



¿Qué es la huella digital?


Llamamos “huella digital” a ese rastro de información que vamos dejando en Internet a través de nuestra actividad en la Red.

Cuando visitamos páginas web se va quedando un registro, un “historial”, donde constan los sitios que hemos visitado, que quizás no sean adecuados para nuestra formación y educación y, tampoco para nuestra identidad digital.

Siempre hay que pensar que en la Red debemos actuar igual que lo que hacemos en casa y en el colegio.




¿Qué es la reputación en la Red?



La reputación en la Red es la opinión que tienen otros usuarios de la actividad en Internet de una persona o de una organización.

La identidad digital es lo que somos o pretendemos ser en el mundo digital, mientras que la reputación es opinión que tienen los demás sobre nuestro yo digital.

Ambas tienen relación, pero la reputación en la red es la más importante. Porque es la que más nos afecta.

Si hemos construido una correcta identidad digital, tendremos más posibilidades de que otras personas se formen una imagen positiva nuestra.

Con el asesoramiento adecuado se pueden resolver muchos problemas.


¿Qué imagen queremos tener en Internet?





El hecho de que, en apariencia, no estemos junto a las personas con las que nos comunicamos, nos anima a expresar comentarios con cierta valentía y, a veces, sin pensarlo muy bien.
Internet no es un sitio anónimo. Lo que escribamos, las informaciones, comentarios o imágenes que dejemos en las redes sociales, los blogs y otros foros, son tan reales como lo que pasa en el colegio, en tu barrio o en tu localidad.
Formar una correcta identidad digital es nuestra responsabilidad. Para construir nuestra identidad digital debemos decidir:

-Cuál será nuestro avatar o “imagen de perfil”: nos identificará en los distintos servicios.

-Qué servicios usamos: hay que comprobar si los ejercicios que utilizamos son fiables y también que conozcamos aquellos servicios a los que vamos a dar nuestros datos. 

-Qué contamos y cómo lo contamos: a través de la red, debemos actuar tal y como lo haríamos fuera del entorno digital. 

-Con quién nos relacionamos: Internet favorece la comunicación, el conocimiento y el aprendizaje a partir de otras personas, pero también hay que elegir bien a esas personas. 

-Qué aportamos a la red: debemos mostrar nuestras mejores cualidades.